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Los escritos de 2 Crónicas

Este es el segundo libro de la Biblia del narrador, escrito para los judíos que regresan del cautiverio babilónico.  Están reconstruyendo sus vidas y su nación.  Ahora es tiempo de honrar a Dios.  Ahora es tiempo de ser la nación de Israel, la nación de Dios.  Pero ¿cómo lo hacen?  Han pasado tantos años desde que tuvieron esta oportunidad.  Durante tantos años sus captores les dijeron qué hacer.  Ahora son libres para elegir cómo vivir.

Nada es más importante para el cronista que asegurarse de que Israel sepa que su prioridad principal es su adoración a Dios.  Más que su riqueza, sus campos y hasta sus familias, los judíos necesitan una adoración pura y obediencia a Dios.  Así que el cronista continúa su historia.  Comenzó con la creación, con Saúl y, principalmente, contando acerca de David.  Ahora cuenta la historia de Salomón y de los reyes que siguieron.

El rey David hizo de Israel una nación fuerte, capaz de resistir a todas las demás naciones.  Salomón construyó el templo de Dios para Israel, convirtiéndolos en una nación que adora a Dios.  Pero luego hubo otros reyes cuyo trabajo era asegurarse de que los judíos no fueran influenciados equivocadamente por otras naciones y pueblos, comprometiendo su identidad espiritual con Dios.

El plan de Dios es tener una nación que se mantenga apartada de todas las demás naciones.  De esta nación vendría el Mesías, Jesucristo.  La pureza espiritual es muy importante para que la nación de Israel se distinga de las demás naciones.  Por eso el narrador escribe historia tras historia acerca del desafío de Israel de mantener la pureza de su adoración y su identidad delante de Dios.

El cronista sabía que, aunque era una nueva generación y un nuevo tiempo, Israel enfrentaría los mismos desafíos que tuvo antes de ir al cautiverio.  Las historias son la manera de aprender.  Las historias nos muestran verdades en acción.  El cronista sabía que los israelitas aprenderían de buenos y malos ejemplos.  Dios, conociendo la importancia de aprender por medio de historias, incluye tanto buenos como malos ejemplos de su pueblo.  Los israelitas necesitan aprender de su pasado para poder construir su futuro.